LÍNEAS ESTRATÉGICAS
El trabajo de CreSer se fundamenta en el APRENDIZAJE EXPERIENCIAL, el cual propicia la exposición directa ante situaciones que permiten que la persona se involucre, que viva, que ponga todos sus sentidos en funcionamiento y, que pueda generar espacios de reflexión sobre su hacer. Es por esta razón por la que recobran importancia las actividades de carácter motriz, artístico, lúdico, los acertijos, los juegos de ingenio e inteligencia y un sin número de estrategias que, usadas de manera adecuada, conducen a aprendizajes altamente significativos y duraderos.
Las dos líneas estratégicas de CreSer son:
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Infancia, juventud y familia
Esta línea permite encaminar las acciones de la organización hacia la generación y dinamización de procesos de inclusión social, que contribuyan a transformar actores, estructuras y realidades sociales, a favor del ejercicio pleno de los derechos de los niños, niñas, jóvenes y sus familias; generando espacios reflexivos que posibiliten la discusión, creación e implementación de estrategias pedagógicas que mejoren la calidad de los procesos educativos de niños, jóvenes y adultos, reconstruyendo el rol significativo de los actores sociales involucrados en el proceso formativo; en un escenario socializador de valores y posibilidades de vida. En esta línea se desarrollan:
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Procesos de formación a los diversos actores sociales que intervienen en el campo de la infancia, juventud y familia.
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Construcción de modelos de atención a la infancia, juventud y familia.
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Presencia e incidencia en las redes interinstitucionales responsables.
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Investigación en problemáticas sociales y construcción de propuestas de intervención y mejoramiento.
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Diseño, ejecución y evaluación de proyectos y programas que propendan de la calidad de vida de la infancia, la juventud y la familia.
2. Relación estado – sociedad civil
En esta línea se integran temas y acciones dirigidas a fortalecer y desarrollar ciertas capacidades de los agentes del estado y de la sociedad civil de modo tal que puedan convertirse en interlocutores con poder y legitimidad ante el gobierno para participar en los procesos y decisiones que pueden transformar las condiciones de vida de las personas en el territorio que habitan y les pertenece. Esta línea tiene como punto de partida “educar para la participación” y desde allí desarrollar conjuntamente un trabajo de promoción de estrategias de cabildeo, monitoreo e incidencia que posibilite reconfigurar relaciones de poder en las distintas comunidades, especialmente en las instancias locales. Dentro de esta línea se desarrollan:
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Realización de Diagnósticos participativos
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Procesos de capacitación para funcionarios públicos
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Orientación para el diseño de planes de desarrollo
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Asesoría para la construcción de políticas públicas


